sábado, 7 de septiembre de 2013

Expomasaje 2013

¡Masajes para el equilibrio vuelve tras el parón veraniego! Y vuelve con un reporte sobre Expomasaje, una feria anual que se celebra en Madrid y reúne a profesionales, docentes e interesados del mundo de las terapias manuales, especialmente el masaje y la osteopatía.



Para empezar por el principio, he acudido a Expomasaje invitado por Acuprona, una asociación que lucha por el reconocimiento de las terapias naturales de todo tipo. Afiliarse es gratuito.

Expomasaje 2013 se ha celebrado en el HUSA Chamartín, un hotel ubicado en la estación ferroviaria del mismo nombre, de modo que el acceso es fácil y muy cómodo. La feria ha durado tres días (6, 7 y 8 de septiembre) y consiste en una serie de ponencias especializadas y una exposición continua en la que, en unos 50 stands, se nos ofrecen y ofertan productos y servicios.

Un porcentaje importante de los stands están ocupados por escuelas y academias. Si alguien está pensando en estudiar masaje u osteopatía y quiere contrastar varios programas, precios y horarios, Expomasaje es un buen lugar para encontrarlos reunidos. Quiromasaje, ayurveda, masaje tailandés, masaje chino, masaje japonés kobido, shiatsu, reflexología podal y varios enfoques osteopáticos, qi gong, acupuntura, reiki, meditación, doctrinas espirituales de crecimiento personal. De todo esto hay cursos, y de algunas cosas más. No faltan los genuinos feriantes que sintetizan seis años de estudios en sesenta horas, a un módico precio. Mi consejo para quien empiece es que huya de refritos y métodos revolucionarios y que compare precios.

He visto varias técnicas basadas en la acupuntura. La acupuntura es difícil. Una buena cantidad de teoría y datos a recordar, una técnica delicada con las agujas. Está en auge. Junto con el masaje y la osteopatía es la terapia integral más extendida y aceptada. Funciona, espectacularmente si se hace bien, pero cuesta dominarla. Así pues, surgen abundantes variaciones que ofrecen los mismos ¡o mejores! resultados sin estudiar tanto, sin agujas (y sin manipulaciones manuales por la parte de osteopatía). Servidor es un purista. No elegiría estos resúmenes modernos ni como terapeuta ni como paciente, pero es cosa de gustos.

También hay abundante material e instrumental, naturalmente. Las agujas y ventosas y moxas y demás herramientas habituales chinas (a un precio perfectamente normal), camillas osteopáticas, máquinas de electroestimulación más cercanas a la fisioterapia, música, láminas de gráficos y un par de puestos de cristales, gemas y piezas de reiki y radiestesia. También se toca la cosmética, con cremas y lociones de tipo spa para uso casero y, por supuesto, cremas de masaje. Aquí he de destacar dos. No las he probado todavía (tengo sendas muestras) pero por la composición árnica, harpagofito, hipérico, caléndula...— sin duda son buenas. Ambas se pueden conseguir en farmacia para uso personal, y a través de sus webs en formatos mayores para profesionales. Son Physiorelax y Fisiocrem, especialmente pensadas para combatir el dolor.

Pero me he estado guardando el plato fuerte para el final. Todo el que acudiera podía disfrutar de un quiromasaje gratuito de 15 minutos por parte de los colegas de ISED. Muy breve, pero relajante, bien ejecutado y con un personal muy majo y agradable. Una vez calentada la musculatura, me fui directo al stand de la escuela Rak Saeng a probar el masaje tailandés (hablé de ello aquí), que no conocía en mis propias carnes. La experiencia ha sido totalmente grata. Las presiones y los estiramientos rozan el dolor agradable y aún siendo otro masaje de muestra, de un cuarto de hora, he sentido efectos orgánicos en bazo y colon. Se podían "degustar" también masajes reflexológicos, shiatsu y con aceites esenciales a precios de ocasión.

Y para los profesionales o gente con intereses más académicos, las ponencias tocaban una gran variedad de temas y los oradores eran expertos en la materia. Mejor mostrar el programa que hablar de ello.