viernes, 15 de noviembre de 2013

Piercings, masajes y acupuntura

Es evidente que un piercing, pendiente o perforación de cualquier otro tipo es una lesión en la integridad de nuestro cuerpo, pero la toleramos porque tiene un gran valor estético y las consecuencias de dicha lesión, que es mínima, son irrelevantes... ¿o no? Veamos qué tienen que decir las terapias naturales.

Cualquier elemento que se inserte permanentemente en la piel interrumpe o altera el flujo energético. No suele representar un gran problema: la energía, al igual que los vasos linfáticos o sanguíneos, termina por hacerse otros caminos y la continuidad se restituye. Sin embargo, si el piercing se coloca exactamente sobre un punto acupuntural, dicho punto queda anulado. Esto no tiene un efecto negativo sobre la salud, sino que impide las posibilidades terapéuticas que pudiera ofrecer dicho punto. En acupuntura no hay una única manera de hacer las cosas y en casi cualquier situación se pueden buscar puntos alternativos que hagan el mismo efecto o muy similar. El punto más crítico que se suele ver afectado por los piercings, por sus importantísimas funciones, es el ombligo.

Imagen de http://acupuncturedurhamnc.com/
Justo en el centro del ombligo está el punto 8Ren, esto es el octavo punto del meridiano Ren Mai. Este punto es una de las pocas puertas de acceso principales a la energía vital o Jing Qi. Es un punto antienvejecimiento, fortalecedor de la salud en general, preservador de la vida, con buena acción en ginecología e incluso para hacer recobrar la conciencia y la temperatura corporal en desmayos, lipotimias, hipotermia y colapsos similares. Sólo en situaciones extremas, de vida o muerte, se puntura con agujas. En vez de eso se estimula con calor..., a menos que haya un piercing atravesándolo. No se puede aplicar calor si hay un elemento plástico o metálico: harían quemaduras. En caso de vida o muerte, bienvenida sea la quemadura; pero es una lástima perder este poderoso punto en la gran variedad de tratamientos menos urgentes que lo incluyen. Aunque se retire el piercing en el momento de la terapia, el agujero está ahí y la energía no se comporta igual. Si te pones un adorno en el ombligo y tienes la mala suerte de provocarte un bloqueo energético del canal Ren Mai puedes encontrarte con infertilidad, amenorrea, endometriosis, fibromas uterinos, displasia cervical...

Puntos acupunturales alrededor del ojo.
Otra zona habitual de piercings es la ceja. En el arco cilial hay unos pocos puntos, en unas depresiones del hueso que se pueden palpar fácilmente. Tienen usos diversos, ninguno tan espectacular como el 8Ren. En el entrecejo también se ubican piercings a veces. Aquí tenemos el punto Yintang, muy interesante en ansiedad, depresiones, agitación mental y otros usos curiosos como aumentar la capacidad de sentir placer. Además coincide con Ajna, el chakra del "tercer ojo". No se puede utilizar este punto si está perforado o tiene un piercing.


Los elementos en el mentón y la comisura de los labios podrían tener repercusiones osteomusculares en las caderas y la columna vertebral, según a qué altura se pongan, si bien no es frecuente. Más raramente, la alteración podría ser orgánica y afectar al funcionamiento de las entrañas.

En el caso de la lengua, el piercing suele colocarse en la zona que reflexológicamente coincide con el bazo. Herir la lengua ahí es como herir el bazo, y las consecuencias pueden ser sensaciones de mareos y vértigos derivados de un fallo en la función energética de este órgano. La osteopatía coincide en esto, aunque lo explica de otra manera. Estructuralmente, la lengua es un péndulo e interviene en el equilibrio corporal. Más o menos como la cola de los cuadrúpedos, pero de manera mucho más sutil. Como es imposible asegurar que el peso del piercing esté exacta y matemáticamente centrado y equilibrado, se crea una leve fuerza que desequilibra la lengua. Y los desequilibrios leves en los sistemas que rigen el equilibrio se traducen en mareos.

¿Te imaginas que alguien
llevase todo el tiempo agujas
en vez de pendientes? 
No podía quedarse atrás al zona por excelencia de pendientes y piercings, la oreja. La oreja es un microsistema completo y de efecto muy poderoso. Como microsistema, permite actuar sobre la totalidad del organismo. La red energética en la oreja es delicada. Los puntos de acción no son puntos acupunturales, sino zonas mucho más delicadas y superficiales. Un punto sobre el que se coloca un pendiente, queda destruido a efectos terapéuticos. En las zonas habituales de perforaciones, el lóbulo y el arco externo (el hélix) tenemos las zonas auriculares correspondientes a la cara y la cabeza y todo lo que contienen, y algunos puntos útiles en problemas genitourinarios, de ansiedad, cefaleas, resfriados y afecciones respiratorias o hipertensión. De nuevo, es una lástima perder estas opciones terapéuticas.

De hecho, las perforaciones en la oreja pueden tener efectos antiterapéuticos. La zona del lóbulo donde se perforan las mujeres tradicionalmente para los pendientes se corresponde con la zona ocular. Teóricamente, un estímulo continuado en la oreja hace que el punto auricular deje de funcionar, se agota su capacidad de respuesta; pero hay algunos casos de mujeres con un problema crónico de lagrimeo excesivo y se especula que pudiera ser por la perforación del lóbulo. Les pasa a algunas actrices famosas. ¿Conocéis a alguien?

En todo caso, es especialmente desaconsejable perforar las orejas de los niños y niñas de poca edad. Todos los sistemas de su cuerpo están en formación y una intromisión de este tipo no es ninguna ayuda. Incluso la gente totalmente escéptica con estas teorías debería abstenerse: ya se perforarán ellos de mayores si quieren, que no duele tanto.

Con que ¿estás pensando en hacerte un piercing y tienes dudas? Pues aquí tienes un riesgo a considerar además de las consabidas infecciones. A estas alturas, de las dilataciones no hace falta hablar, ¿verdad?