sábado, 22 de marzo de 2014

Hay que estudiar... pero no demasiado

Dicen que el saber no ocupa lugar. Pero para llegar a saber, hay que estudiar. Mantener la mente activa es fundamental para llegar a viejos en buen estado; sin embargo, el exceso de actividad intelectual, como cualquier exceso, no es bueno. Ya falta menos para junio, los exámenes finales y la selectividad o PAU. Estudia, pero no te agotes...

La función espiritual de la Tierra (bazo, páncreas y estómago) es la reflexión. Aquí se engloba el hecho de analizar, deducir, resolver problemas o sencillamente estudiar. Cuando exigimos demasiado a un órgano en una o varias de sus funciones, el órgano se fatiga. Si la Tierra se debilita, ¿qué puede pasar? ¿Eso de que estamos cansados de estudiar tiene algún fundamento, es una excusa o es que no nos gusta la materia que estudiamos? Ahora veremos que sí tiene un fundamento, y de hecho pueden ocurrir varias cosas más que cansarnos.

 → En primer lugar, puede ocurrir que se pierda la capacidad de gestionar la actividad espiritual (la reflexión) y pase a ser patológica: obsesión. Y con ella la ansiedad, que se apunta a todas las fiestas. Supongo que no necesito explicar esto a ningún estudiante. Ves una matrícula y las letras y los números te dicen cosas, sueñas con los apuntes y tienes la cabeza como un bombo; y cada vez que miras el calendario empiezas a hiperventilar.

→ Con la energía esplénica debilitada y un poco obsesionados, bajan un poco las defensas y las digestiones se hacen pesadas. Puede haber un rebrote de enfermedades oportunistas (como el herpes bucal, especialmente en el labio inferior), resfriados y pequeños malestares; y pueden aparecer dispepsia o sensación de hinchazón después de comer, diarrea o estreñimiento.

→ Podemos sufrir anorexia (falta de apetito, no la anorexia nerviosa que es un trastorno mental) y en consecuencia perder peso

→ También podemos sentirnos pesados. Piernas pesadas, brazos pesados. Poca movilidad y arrastrar los pies al andar. Un poco de cansancio o hipotonía general, lasitud. Y propensión a los esguinces, sobre todo de tobillo. Pueden aparecer pequeños edemas.

→ Energéticamente, el Bazo mantiene una estrecha relación con el Pulmón. Si el Bazo empieza a flaquear puede aparecer mucosidad en el aparato respiratorio. La temporada de exámenes puede "coincidirnos" con una recaída o agravamiento de una sinusitis o un catarro, o podemos despertar con la boca aceitosa y dulzona.

→ La Tierra tiene un papel fundamental en la formación de la sangre. Si nuestra Tierra es débil, nuestra sangre es débil. No hay que pensar en anemia, pero la fatiga mental puede llevarnos a síntomas como pequeñas taras en la visión, palidez, debilidad del cabello y las uñas o, ¡lo peor!, una cierta pesadez intelectual. La función crea el órgano (estudiar es bueno para la mente), pero el agotamiento destruye al órgano (ir más allá de nuestra resistencia nos atrofia temporalmente). Como se ha dicho siempre, los grandes atracones de estudio en los últimos días no dan buen resultado.


Los conocimientos se fijan en la mente mientras dormimos, y ahora ya sabemos todo lo que puede venir si no descansamos. La próxima vez que alguien te diga que dejes de hacer el vago y te pongas a estudiar, puedes responder "calla hombre, que se me dispersa la energía de la Tierra y no rindo". Bromas aparte, esto no es una excusa para no estudiar. ¿Cuándo estamos esforzándonos demasiado y hay que tomarse un descanso? Cuando empezamos a sentirnos cansados. Hasta entonces, ¡a hincar los codos!

Para las temporadas de esfuerzos cabe recomendar una planificación organizada del estudio, horarios regulares y moderados y descansos. Un paseo, una actividad de ocio o deportiva o una charla con amigos será un buen bálsamo. Mejor aún la meditación, que siempre viene bien. Mantener una buena dieta será fundamental, y hay que evitar recursos disparatados y perjudiciales como los litros de café y los refrescos de taurina.

Si elegimos ayudarnos con la acupuntura podemos utilizar los siguientes puntos generales:

→ Para aumentar la memoria y la capacidad intelectual: 20Du (Baihui) y los Sishencong, 23V (Shenshu), 36E (Zusanli) y 6B (Sanyinjiao).
→ Para tonificar la Tierra y no agotarnos: 20V (Pishu), 36E (Zusanli), 12Ren (Zhongwan) y 6B (Sanyinjiao).