domingo, 10 de agosto de 2014

Caso real: lumbalgia puntual

Varón de unos 45 años. Buena salud general, no padece enfermedades ni lesiones ni tiene un historial médico interesante. Hace tres días que sufre dolor más o menos intenso en la zona lumbar, desde que hizo un esfuerzo cuando estaba trabajando en una pequeña obra doméstica. El dolor es sordo y continuo, pero se agudiza con algunos movimientos y empieza a provocarle rigidez generalizada.


Valoración: no hay historial de ningún tipo en la zona lumbar y al tacto no se detectan alteraciones óseas ni quistes. Tampoco hay inflamación y no se percibe una temperatura mayor que en el resto de la espalda.  Mediante interrogatorio y pulso se descarta que haya afectación energética del Riñón. Parece un éstasis de Qi y Xue (Energía y Sangre) con escasa complicación, es decir, una contractura lumbar. Los músculos más afectados son el grupo paravertebral y el cuadrado lumbar derecho.

Terapia: masaje en la espalda con énfasis lumbar, estiramientos y manipulación lumbar. Además el paciente puede aplicar calor moderado: duchas, manta eléctrica, etc.

Seguimiento: se realiza una sesión de masaje (con estiramientos y desbloqueo de vértebras lumbares). En las siguientes 36 horas el paciente se encuentra un poco cansado, como si hubiera hecho ejercicio, pero el dolor disminuye drásticamente y va recuperando movilidad. En los siguientes 2-3 días recupera por completo la normalidad y desaparecen todas las molestias. No se realizan más sesiones, aunque se le aconseja aplicar el calor unos días más como consolidación y prevención.

No siempre basta con un solo masaje. La buena salud del paciente y, sobre todo, su celeridad en la búsqueda de remedio han sido decisivas. Es importante acudir cuanto antes a un terapeuta ante cualquier lesión; cuanto más tiempo pase desde que se originó, más costará repararla.