miércoles, 8 de octubre de 2014

Árboles curativos

Ilustración sobre ejercicio de absorción
de qi de un árbol, Se utilizan puntos
importantes de los canales Ren y Du, que
coinciden con los chakras.
Circula por ahí un texto sobre el poder curativo de 14 especies de árbol según teorías taoístas y/o de medicina tradicional china. El artículo contiene algunas inexactitudes que ninguna de las páginas que lo han ido copiando se ha molestado en contrastar. Me pone nervioso dejarlo pasar, de modo que haré mi propia versión revisada y con un lenguaje más serio en cuanto a medicina tradicional china. Artículo original.

En primer lugar, esos antiguos "libros del tao" llamados Mantak Chia y Maneewan Chia no son libros sino personas. Son médicos actuales, vivos a día de hoy, de origen tailandés. Fueron matrimonio pero se divorciaron. Mantak es médico y ha publicado unos cuantos libros, varios de ellos traducidos al castellano. Su ex es coautora de algunos. Aquí se puede leer algo más de información y se listan las obras traducidas.

Volviendo a la reseña sobre los árboles, el artículo señala que podría darse cierto intercambio energético entre árboles y personas en ejercicios de corte meditativo o espiritual. No hay que pensar en curarse de enfermedades pasándose las tardes abrazados a un árbol, pero si alguien quiere plantar uno en su jardín para dar "buen ambiente" y no ha decidido de qué especie, aquí tenemos algunos datos curiosos:

Pino: nutre el Jing Qi o energía esencial. Son buenos para todo, ya que su acción protege la energía de la que emanan todos los procesos vitales.

Ciprés y cedro: tonifican el Yin, con lo cual ayudan a enfriar el Calor. Buena elección para residencias de enfermos crónicos o ambientes hipermasculinos (cárceles, cuarteles, monasterios...).

Sauce: armoniza el Movimiento Agua: tonifica Riñón y Vejiga, elimina la Humedad (diurético) y regula el equilibrio Fuego-Agua (controla a la baja la presión arterial y la temperatura). Por otra parte elimina el Viento. Aquí entran una gran variedad de síntomas y problemas; para resumir, las indicaciones podrían asimilarse a las de la aspirina. No es sorprendente, ya que el sauce es la alternativa natural a este fármaco.

Olmo: tonifica la Tierra. Actúa sobre Estómago y Bazo-Páncreas y calma la obsesión, además de favorecer el estudio, la reflexión y el cálculo.

Arce: elimina Viento. Otra aspirina natural: dolores y picores erráticos, algunos dolores de cabeza, resfriados.

Acacia blanca: elimina Calor, es decir agitación mental, hipertensión, iras o euforias y algunos casos de palpitaciones. Con especial tropismo por el Corazón.
Basta con pasear entre los árboles elegidos
o quedarnos un rato en contacto con ellos. Sin
embargo, cuanto mayor conocimiento tengamos
de los circuitos energéticos, mejor podremos
interactuar con el árbol.

Higuera de Bengala: tonifica el Corazón y ayuda a eliminar Humedad (sobre todo los edemas de miembro superior).

Árbol de la canela: tonifica al Movimiento Fuego (Corazón e Intestino Delgado), por lo que interviene en la eliminación del Frío.

Abeto: tonifica al Bazo. Sobre todo en sus funciones de transformación y evitar extravasaciones y edemas. Al mejorar la transformación y por tanto tener un Qi y Xue más potentes se mejora la capacidad de restaurar tejidos dañados, incluidos huesos.

Espino: tonifica el Zheng Qi, o sea "las defensas", desde el Movimiento Tierra y la participación de este en la creación de la energía Wei.

Abedul: elimina Calor-Humedad. La mezcla de Calor y Humedad suele ser equivalente a una infección. El efecto del abedul es antibiótico. Llevado al terreno emocional, la mezcla de Calor y Humedad genera psicosis.

Ciruelo: tonifica a la Tierra. Efecto similar al del olmo.

Higuera: tonifica al Bazo y nutre los Jin-ye o líquidos orgánicos. Buena combinación para mantener la mente fresca y el cuerpo hidratado.

Gingko: tonifica al Riñón, sobre todo en las funciones relacionadas con la depuración de los líquidos.

Si te resulta demasiado esotérico eso de "la energía de los árboles"
piensa en los fitoquímicos y sustancias que liberan al aire. Los ejercicios
buscan la máxima captación y aprovechamiento de estas sustancias.